Tal como he comentado en el apartado de presentaciones el pasado mes de julio adquirí un 850 familiar 2.5 20V de 1995.
Mi padre tenía un 850 GLE, al que le hicimos juntos más de 400.000 kms. Hace unos años lo vendimos, debido a los problemas que tenía. Nunca hubiese imaginado que con el paso del tiempo volvería a caer en mis manos otro 850. Aunque el odómetro está clavado en 151.000 kms, el motor no tiene pérdidas por ningún lado, y parece no haber sufrido durante estos veinte años. Se ve muy entero.
Lo cierto es que el GLE lo recuerdo con más mala leche, en cambio a éste lo noto más pesado. Me gustaría entender qué comporta el hecho de que el GLE tuviera 136 cv, 2.0 con 16v, y el otro 170 cv, 2.5 con 20v.
Tras llevarlo al mecánico y ponerlo a punto para rodar, en un mes hemos ido de Barcelona a Almería, de Almería a Galicia, y de Galicia de vuelta a casa. En total unos 2700 kms, yendo a una media de 120 km/h. Le he sacado una media de consumo de 8 L/100 en toda la ruta. Lo que me tiene un poco "preocupado" es que en subidas le cuesta, como si fuera ahogado, y estirando estirando en llano llega a 4.000 rpm en cuarta (unos 140km/h).
El coche no va mal, tenía el testigo de la sonda lambda encendida permanentemente cuando lo compré (y así estuvo durante cuatro años), pero tras llevarlo al taller y cambiarle las bujías, guardapolvos, batería, aceite y filtros... se apagó. Hay algo suelto dentro del escape (creo que en el catalizador), eso seguro, porque suena cada vez que cojo un bache, pero no sé si afecta al rendimiento del coche, y la prueba de gases en la ITV la pasó sin problemas. Ayer vi que la goma que conecta el filtro de aire con el motor está rasgada por varios puntos, por lo que creo que le entra más aire del que debería. El ralentí sin embargo, es estable, un poco por debajo de las 1000 rpm.
Aunque parece que le falta potencia, el coche no se ha comportado nada mal. Así que estoy muy satisfecho de él, pero me gustaría seguir cuidándolo. Leyendo algunos de los posts que tenéis aquí colgados sobre otros 850, no sé si debería comprobar qué bujías nuevas le montaron. Y de paso limpiar el caudalímetro y la mariposa, leyendo los tutoriales que habéis colgado parece sencillo de hacer.


Mi padre tenía un 850 GLE, al que le hicimos juntos más de 400.000 kms. Hace unos años lo vendimos, debido a los problemas que tenía. Nunca hubiese imaginado que con el paso del tiempo volvería a caer en mis manos otro 850. Aunque el odómetro está clavado en 151.000 kms, el motor no tiene pérdidas por ningún lado, y parece no haber sufrido durante estos veinte años. Se ve muy entero.
Lo cierto es que el GLE lo recuerdo con más mala leche, en cambio a éste lo noto más pesado. Me gustaría entender qué comporta el hecho de que el GLE tuviera 136 cv, 2.0 con 16v, y el otro 170 cv, 2.5 con 20v.
Tras llevarlo al mecánico y ponerlo a punto para rodar, en un mes hemos ido de Barcelona a Almería, de Almería a Galicia, y de Galicia de vuelta a casa. En total unos 2700 kms, yendo a una media de 120 km/h. Le he sacado una media de consumo de 8 L/100 en toda la ruta. Lo que me tiene un poco "preocupado" es que en subidas le cuesta, como si fuera ahogado, y estirando estirando en llano llega a 4.000 rpm en cuarta (unos 140km/h).
El coche no va mal, tenía el testigo de la sonda lambda encendida permanentemente cuando lo compré (y así estuvo durante cuatro años), pero tras llevarlo al taller y cambiarle las bujías, guardapolvos, batería, aceite y filtros... se apagó. Hay algo suelto dentro del escape (creo que en el catalizador), eso seguro, porque suena cada vez que cojo un bache, pero no sé si afecta al rendimiento del coche, y la prueba de gases en la ITV la pasó sin problemas. Ayer vi que la goma que conecta el filtro de aire con el motor está rasgada por varios puntos, por lo que creo que le entra más aire del que debería. El ralentí sin embargo, es estable, un poco por debajo de las 1000 rpm.



