No me extraña. Una marca que hizo el 850 T-5R, el V70 R y aquellos familiares con cinco cilindros turbo, capaces de llevar a los niños al colegio y sacarle los colores a más de un deportivo, ahora fabrica lavadoras eléctricas con una tablet pegada al salpicadero.
Eso sí, todas limitadas a 180 km/h, no vaya a ser que entre tanta pantalla y tanta suscripción al propietario le dé por disfrutar conduciendo.
Saab desapareció dejando coches con personalidad, los ultimos eran GM no Saab. Volvo parece empeñada en hacer desaparecer primero la personalidad y ya después veremos qué pasa con la marca.