Discrepo, desde el cariño y respeto [emoji6]
Los turbos actuales no tienen un momento muy perceptible de patada, no se parecen en nada a los turbos ochenteros con ese comportamiento todo o nada que citas. Dependiendo de cilindrada, van flojos o muuuuuuy flojos hasta que el turbo consigue ayudar, pero la potencia entra con bastante calma, y nunca a régimen de salida de semáforo o cruce (salvo que metas el pie hasta los faros, en cuyo caso todos son bruscos y pierden rueda fácil)
Con las mismas, el resbalamiento del convertidor en las cajas automáticas de convertidor sigue perfectamente presente y perceptible. Han mejorado mucho, pero sigue resbalando (que me corrijan los usuarios de la caja de 8v, si me equivoco). Un coche con convertidor no tiene una salida brusca salvo que lo busques expresamente (y muchos ni aún así)
Y los turbos están siempre girando, cogiendo presión de soplado en función de la carga de acelerador, no de las revoluciones del motor.
Yo achaco los tirones y brusquedades a cambios automáticos de tipo manual robotizado (los de doble embrague, para entendernos) que se me antojan bastante más bruscos e impredecibles que los de convertidor. Algunos son realmente molestos.
Yo sólo he probado V40 manuales, así que de ese automático no puedo opinar. Me suena que no lleva convertidor, es correcto?
No te diré que yo tenga la razón, pero sí que puedo asegurarte que he tenido dos Volvos S40 automáticos, uno de los primeros con motor 1.8 de 115 CV y otro de los segundos, con un 2.4 de 140 CV, y si bien estoy de acuerdo en que no son para salir a lo bestia (ni yo lo pretendo), la respuesta fue siempre muy lineal, arrancan con suavidad y jamás se nota un vacío como el que noto en el V40 T2 de vez en cuando, pues incluso en modo invierno, arrancando en tercera, salían con parsimonia, pero la sensación era muy distinta, el resbalamiento es una cosa y el retraso del turbo es otra.
Conduciendo normalmente por carretera no noto retraso alguno, al arrancar generalmente tampoco, pero a veces parece como si no reaccionara al acelerador, acelera con una gran lentitud y, así de golpe, al cabo de un par de segundos, sale con mucha fuerza, vamos, lo típico que siempre se explica del turbo lag, aunque yo para nada lo noto en conducción por carretera, no sé si porque en esas condiciones sí que están muy optimizados o quizá simplemente porque soy un conductor tranquilo.
En cuanto al cambio que equipa, es de convertidor de par, y realmente es lo que yo prefiero, ya que le doy prioridad a la suavidad y a que se pueda maniobrar con él bien a baja velocidad, sin cargarse los embragues.
Es más que posible que ese retraso no se note para nada en el T2 manual, con mayor cilindrada y con un cambio más propicio para acelerar un poco al soltar el embrague, pero en el 1.5 turbo, a ralentí, a veces le falta fuerza, y eso no sucedía ni en el más discreto 1.8 de 115 CV de cuatro relaciones que tenía hace tiempo.