El Colegio Izarra abrió sus puertas en 1967 pensado como un centro educativo para los hijos de la élite de Euskadi y del resto de España .
Se construyó dentro de una finca de al rededor de 150.000 metros cuadrados a la que se bautizó como Arguitza y que consta de una decena de edificios e instalaciones.

El sueño lo llevaron a cabo los jesuitas pero posteriormente pasó a manos del grupo Rumasa quienes prosiguieron con la actividad del centro hasta febrero de 1997, momento en el que fue expropiado. Tras un tiempo en manos del estado, pasó a formar parte del grupo Montessori quienes lo rebautizaron con el nombre de “Izarra International College” para convertirlo en un colegio inglés pero tampoco funcionó. Sobre el año 2000 el deportivo Alavés compró el recinto por algo mas de 2 millones de euros y tras varios robos en el recinto, incendios y destrozos, los últimos apuros económicos han obligado a vender el recinto a Diputación por 5,7 millones de euros. En el momento de la compra la Diputación tenía un proyecto para reutilizar el complejo pero a día de hoy en mi opinión es imposible dado los altos costes económicos de las reformas por lo que el Colegio Izarra se ira deshaciendo mientras muchos interesados miran para otra parte.
Vista desde la zona alta de la finca, como se precia es una localización impresionante. El enorme edificio principal es visible desde la mayor parte del terreno.
Siempre he encontrado cierta similitud del edificio con un gran barco varado y abandonado a su suerte. El diseño del edificio en la época debió ser muy adelantado a su tiempo porque a día de hoy no aparenta su edad. Este edificio mide 120 metros de largo y cuenta con mas de 2000 metros cuadrados.
En una de sus cuatro plantas nos encontramos con el pasillo mas largo y estrecho que recuerdo. Casi va de un lado a otro del edificio logrando confundir a la vista no sabiendo lo que se ve a través de el, lo que sumado a los constantes ruidos y crujidos del edificio lo hacen de uno de los lugares mas inquietantes.
En el frontal del edificio nos encontramos con la estampa mas desoladora, la del incendio de 14 de enero de 2011. El aparatoso incendio calcinó uno de los pabellones y la zona infantil. Aunque no se puede asegurar, dado que no hubo tormenta y la zona carece de electricidad, lo mas seguro es que el incendio fuese intencionado.
Paseando por el recinto se encuentran distintos edificios (en total una decena) como este donde se situaba las aulas de BUP y COU además de secretaría. En primer plano se aprecia lo que antes era una preciosa fuente.
Algunos detalles se mantienen como si el tiempo no pasase, como si cualquier día se pudiera volver a oír las voces de los alumnos por los pasillos.
En algunas aulas se pueden ver el mobiliario y los libros que en su día estudiaban. Esta es una de las aulas mas grandes ya que las aulas del colegio tenían una media de 15 alumnos.
Esta es la curiosa sala de cine y conferencias. Viendo esto uno se hace una idea del nivel del centro que junto a su café-bar y discoteca lo hacen un centro único.
Esta la escalera que queda hoy en día del edificio “Bell House” el cual contenía el despacho del director, sala de reuniones y demás salas decoradas con lujo y gran estilo. Digo que es la que queda porque la gran escalinata que daba acceso a su segunda planta fue quemada también. Afortunadamente todo objeto de valor del edificio se subastó cuando se cerro el colegio.
Dentro ya quedan pocas cosas que recuerden su esplendor, carece de luz en el interior y es una de las zonas con mas peligro ya que las paredes, techos y suelos están muy deteriorados.
El recinto contaba con dos establos y un picadero para el adiestramiento y entrenamiento con caballos. Esta toma muestra el estado del establo mas pequeño situado en un extremo de la finca.
Los gimnasios y piscinas están dentro de un edificio acristalado al que a día de hoy ya no le quedan cristales en pie según me han contado. Tienes dos piscinas de distintos tamaños siendo la mayor particularmente grande. En el fondo se acumula el agua que entra de la lluvia junto a las hojas de los arboles y los objetos que la gente ha tirado dentro.
Lo he visitado en varias ocasiones y cada vez que he ido me he decepcionado por ver como la gente lo destroza sin ningún sentido. Mi consejo es que si a alguien le interesa visitarlo lo haga cuanto antes y si quiere información concreta sobre algo me puede preguntar ya que me conozco bastante bien el lugar.Se puede visitar también como paso hacia los montes colindantes o simplemente pasear por su finca ya que el lugar es muy bonito.
Se construyó dentro de una finca de al rededor de 150.000 metros cuadrados a la que se bautizó como Arguitza y que consta de una decena de edificios e instalaciones.

El sueño lo llevaron a cabo los jesuitas pero posteriormente pasó a manos del grupo Rumasa quienes prosiguieron con la actividad del centro hasta febrero de 1997, momento en el que fue expropiado. Tras un tiempo en manos del estado, pasó a formar parte del grupo Montessori quienes lo rebautizaron con el nombre de “Izarra International College” para convertirlo en un colegio inglés pero tampoco funcionó. Sobre el año 2000 el deportivo Alavés compró el recinto por algo mas de 2 millones de euros y tras varios robos en el recinto, incendios y destrozos, los últimos apuros económicos han obligado a vender el recinto a Diputación por 5,7 millones de euros. En el momento de la compra la Diputación tenía un proyecto para reutilizar el complejo pero a día de hoy en mi opinión es imposible dado los altos costes económicos de las reformas por lo que el Colegio Izarra se ira deshaciendo mientras muchos interesados miran para otra parte.
Vista desde la zona alta de la finca, como se precia es una localización impresionante. El enorme edificio principal es visible desde la mayor parte del terreno.
Siempre he encontrado cierta similitud del edificio con un gran barco varado y abandonado a su suerte. El diseño del edificio en la época debió ser muy adelantado a su tiempo porque a día de hoy no aparenta su edad. Este edificio mide 120 metros de largo y cuenta con mas de 2000 metros cuadrados.
En una de sus cuatro plantas nos encontramos con el pasillo mas largo y estrecho que recuerdo. Casi va de un lado a otro del edificio logrando confundir a la vista no sabiendo lo que se ve a través de el, lo que sumado a los constantes ruidos y crujidos del edificio lo hacen de uno de los lugares mas inquietantes.
En el frontal del edificio nos encontramos con la estampa mas desoladora, la del incendio de 14 de enero de 2011. El aparatoso incendio calcinó uno de los pabellones y la zona infantil. Aunque no se puede asegurar, dado que no hubo tormenta y la zona carece de electricidad, lo mas seguro es que el incendio fuese intencionado.
Paseando por el recinto se encuentran distintos edificios (en total una decena) como este donde se situaba las aulas de BUP y COU además de secretaría. En primer plano se aprecia lo que antes era una preciosa fuente.
Algunos detalles se mantienen como si el tiempo no pasase, como si cualquier día se pudiera volver a oír las voces de los alumnos por los pasillos.
En algunas aulas se pueden ver el mobiliario y los libros que en su día estudiaban. Esta es una de las aulas mas grandes ya que las aulas del colegio tenían una media de 15 alumnos.
Esta es la curiosa sala de cine y conferencias. Viendo esto uno se hace una idea del nivel del centro que junto a su café-bar y discoteca lo hacen un centro único.
Esta la escalera que queda hoy en día del edificio “Bell House” el cual contenía el despacho del director, sala de reuniones y demás salas decoradas con lujo y gran estilo. Digo que es la que queda porque la gran escalinata que daba acceso a su segunda planta fue quemada también. Afortunadamente todo objeto de valor del edificio se subastó cuando se cerro el colegio.
Dentro ya quedan pocas cosas que recuerden su esplendor, carece de luz en el interior y es una de las zonas con mas peligro ya que las paredes, techos y suelos están muy deteriorados.
El recinto contaba con dos establos y un picadero para el adiestramiento y entrenamiento con caballos. Esta toma muestra el estado del establo mas pequeño situado en un extremo de la finca.
Los gimnasios y piscinas están dentro de un edificio acristalado al que a día de hoy ya no le quedan cristales en pie según me han contado. Tienes dos piscinas de distintos tamaños siendo la mayor particularmente grande. En el fondo se acumula el agua que entra de la lluvia junto a las hojas de los arboles y los objetos que la gente ha tirado dentro.Lo he visitado en varias ocasiones y cada vez que he ido me he decepcionado por ver como la gente lo destroza sin ningún sentido. Mi consejo es que si a alguien le interesa visitarlo lo haga cuanto antes y si quiere información concreta sobre algo me puede preguntar ya que me conozco bastante bien el lugar.Se puede visitar también como paso hacia los montes colindantes o simplemente pasear por su finca ya que el lugar es muy bonito.



















































































































































