Esta discusión no va a llegar a ninguna parte. Nacho ha puesto la vidriera para echar unas risas, sin querer entrar en simbolismos ni en disertaciones.
Y lo que esta muy claro es que cualquier religión, del signo que sea, se aprovecha de la ignorancia de sus fieles. Todas parten de los mismos principios y las mismas ideas, que en el fondo son muy loables y que a todos nos gustarían que se cumplieran (amor, compañerismo, compartir, ayudar a los demás desinteresadamente, bondad). El problema surge cuando unos cuantos se erigen en poseedores de la verdad absoluta y las interpretan a su conveniencia.
Las religiones ayudan a los hombres a sobrevivir, porque les hacen creer en algo hipotéticamente mejor que estará a su alcance si cumplen determinados preceptos. Así, el sufrimiento en este mundo será recompensado en el otro. Pero no avanzan ni se adaptan a la evolución de los hombres y la ciencia. Lo que valía para el siglo I, ya no sirve ahora.
Y si nos centramos en la católica, no se puede estar "a dios rogando y con el mazo dando". No pueden pretender que las personas sigan creyendo, cuando muchos de sus representantes se pasan por el forro todo lo que pregonan.
De todas formas, es un contraste enorme saber que hay miles de personas que mueren cada día y entrar en el Vaticano y ver las inmensas riquezas que allí se almacenan y el servilismo con el que la guardia suiza trata a los obispos. Es totalmente anacrónico.
Y lo que esta muy claro es que cualquier religión, del signo que sea, se aprovecha de la ignorancia de sus fieles. Todas parten de los mismos principios y las mismas ideas, que en el fondo son muy loables y que a todos nos gustarían que se cumplieran (amor, compañerismo, compartir, ayudar a los demás desinteresadamente, bondad). El problema surge cuando unos cuantos se erigen en poseedores de la verdad absoluta y las interpretan a su conveniencia.
Las religiones ayudan a los hombres a sobrevivir, porque les hacen creer en algo hipotéticamente mejor que estará a su alcance si cumplen determinados preceptos. Así, el sufrimiento en este mundo será recompensado en el otro. Pero no avanzan ni se adaptan a la evolución de los hombres y la ciencia. Lo que valía para el siglo I, ya no sirve ahora.
Y si nos centramos en la católica, no se puede estar "a dios rogando y con el mazo dando". No pueden pretender que las personas sigan creyendo, cuando muchos de sus representantes se pasan por el forro todo lo que pregonan.
De todas formas, es un contraste enorme saber que hay miles de personas que mueren cada día y entrar en el Vaticano y ver las inmensas riquezas que allí se almacenan y el servilismo con el que la guardia suiza trata a los obispos. Es totalmente anacrónico.