Si, Bruselas, Bruselas, es como citar el coco pero en versión moderna y para adultos. Bruselas es la palabra mágica con la que los inútiles que nos gobiernan tapan el saqueo al que nos tienen sometidos hace ya décadas. Para los que piensen que este post va de política ya les aclaro que no, que ya a estas alturas distinguir un político de uno u otro signo requiere de un análisis espectrográfico mediante microscopio digital. En realidad hemos llegado a un punto en que lo que gobierna es el absurdo y cada mañana parece que nos despertamos dentro de una peli de mi amado (y recientemente fallecido) David Lynch. Surrealismo en estado puro trufado de un guión donde lo único que tiene sentido es que nada lo tiene. A fondo con lo de hoy, nos quedan dos telediarios para que los de turno (políticos corruptos, inútiles con mas cara que espalda) nos sacudan otros dos grandes rejonazos, a saber , "el fin de las ayudas al diesel", eufemismo idiota que esconde un impuestazo brutal, que sin lugar a dudas va a impulsar la infalcción y no poco, (al final todo en este país se transporta por carretera) y si ya vemos precios desbocados preparaós para lo que viene. La otra medida chulísma será el tasazo de basuras , otra banderilla más que va a sacudir de lleno a los ya más que empobrecidos contribuyentes. Todo por Bruselas, ave Caesar mo ritori te salutan, armonización fiscal le llaman. A ciencia cierta lo de España es insuperable, nos asesinan a tributos (el 59% de lo que ingresa un ciudadano legal va pa las arcas públicas) , y nosotros aquí, escribiendo en un foro de hermosos vehículos anteriormente suecos en lugar de coger una antorcha e ir a quemar la Bastilla, o su equivalente moderno , la Moncloa. Señores mangantes políticos, chorizos sin fronteras, esto se les ha ido de las manos. Esto se acaba, los ciudadanos ya no podemos más. Se viene la revolución y no será ahora, será mañana o pasado mañana pero sse viene. Cuando los barrios obreros y los jóvenes tienen pensado votar derechas extremas no es por los pseudo medios , los bulos o las redes sociales, es por qué en las últimas decádas las opciones aparentemente más presntables han acabado encumbrando narcisos sin idelogia y vendepatrias de todo pelaje. En lugar de adelgazar el aparato del estado, un aparato que ya no puede ni moverse como el Tetsuo de Akira, transformado como este en un monstruo informe cuyo propio poder le devora, ( y de paso nos consume a todos). No necesitamos mas polarización, necsitamos gestores buenos que hagan un buen uso de nuestro dinero, y eso a lo mejor podría empezar por hacer una ley que acabase con cualquiera que trincase del erario público en el trullo, descontandole eso si años de condena en función de la pasta robada que nos devuleva. En lugar de eso hemos visto cosas que nosotros hace 10 años no creerimos, no arcar naves mas allá de Orión, ni rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser, hemos visto al Tribunal constitucional perdonar y exculpar a gente que trincó 680 millones destinados a formación de personas sin trabajo y otros fines sociales y gastarselos en putillas y sociedad de la nieve. Despenalizar la prevaricación de polícastros que usaron nuestro dinerlo para montar una comedia de urnas de pástico (y seguir trincando ellos) . Y ahora como en la traca final de Bienvenido Mister Marshall nos toca pagara las paredes de cartón piedra con lo poco que nos queda. Tasas, impuestos, recargos, pagos, normas imposibles de cumplir, multas ... basadas en leyes dictadas por personajes que no personas que no no han pisado la calle en su puta vida. Armonización fiscal y Bruselas, adaptación a la notmativa de la UE. Una estafa permanente y manifiesta. Se acaba la pelí que no la fiesta, esto no da ya mas de si. Nos vemos en los bares. Mientras tanto sean felices. Ayer me di una vuelta con mi Volvo y se me puso una sonrisa de oreja a oreja, o me siento en él, lo conduzco un rato y como la Magdalena de Proust me retrotae a tiempos felices, donde los coches eran coches, las mujeres eran mujeres y los hombres, hombres, las normas eran soportables y eramos felices (a ratos). Cualquier tiempo pasado fue mejor. Fin de la cita.