Hola a todos,
Abro este hilo para alertar a la comunidad y documentar mi experiencia con el taller Davial Automoción S.L. a cargo de un Volvo XC90 D5 Inscription (2019). Lo que comenzó como una conversión a GLP se ha convertido en una auténtica estafa, aderezada con una falsedad documental flagrante y una cascada de negligencias mecánicas que han dejado el vehículo en una situación lamentable.
Para contextualizar la gravedad de los hechos: la supuesta "conversión a GLP" fue un montaje fallido e inoperativo. Para lograr la homologación y engañar al proceso de inspección, el taller incurrió en falsedad documental únicamente para lograr pasar la ITV, presentando documentación y certificaciones que no se correspondían con la realidad técnica ni funcional de lo instalado en el coche.
Tras el fiasco de la instalación y las posteriores averías provocadas en el vano motor (afectando a la zona del turbo, escape/FAP y subsistemas asociados), decidí someter el vehículo a una auditoría técnica e inspección pericial exhaustiva. Contamos con el informe pericial oficial del propio fabricante del sistema de gas (STAG), así como la inspección presencial y dictamen técnico del equipo de GT Automoción (Ángel Gaitán).
El informe pericial de STAG es demoledor y deja al descubierto la chapuza:
Iré informando de las novedades judiciales. Un saludo a todos.
Abro este hilo para alertar a la comunidad y documentar mi experiencia con el taller Davial Automoción S.L. a cargo de un Volvo XC90 D5 Inscription (2019). Lo que comenzó como una conversión a GLP se ha convertido en una auténtica estafa, aderezada con una falsedad documental flagrante y una cascada de negligencias mecánicas que han dejado el vehículo en una situación lamentable.
Para contextualizar la gravedad de los hechos: la supuesta "conversión a GLP" fue un montaje fallido e inoperativo. Para lograr la homologación y engañar al proceso de inspección, el taller incurrió en falsedad documental únicamente para lograr pasar la ITV, presentando documentación y certificaciones que no se correspondían con la realidad técnica ni funcional de lo instalado en el coche.
Tras el fiasco de la instalación y las posteriores averías provocadas en el vano motor (afectando a la zona del turbo, escape/FAP y subsistemas asociados), decidí someter el vehículo a una auditoría técnica e inspección pericial exhaustiva. Contamos con el informe pericial oficial del propio fabricante del sistema de gas (STAG), así como la inspección presencial y dictamen técnico del equipo de GT Automoción (Ángel Gaitán).
El informe pericial de STAG es demoledor y deja al descubierto la chapuza:
- Deficiencias graves de seguridad y montaje: Cableados expuestos, componentes mal fijados o ubicados en zonas de riesgo, y una ejecución que vulnera los estándares mínimos de seguridad e instalación del fabricante.
- Inoperatividad total del sistema: Una instalación que jamás funcionó de forma correcta ni cumplió su propósito, vendida y facturada bajo el amparo de una documentación manipulada para sortear el trámite administrativo de la ITV.
- Daños colaterales por manipulación: Desperfectos, fugas y fallos de motor desencadenados tras la intervención de sus operarios en el vano motor y la línea de escape.
- Denuncia formal tramitada y ejecutada ante la Consejería de Industria por las irregularidades de la instalación y la falsa tramitación de la ITV.
- Querella penal y demanda civil en curso en los tribunales a través de mi representación letrada, por delito de estafa y falsedad documental, entre otros.
Iré informando de las novedades judiciales. Un saludo a todos.