Pues no me extraña, así de injusto es el mundo, unos que quieren aprender y no pueden o encuentran multitud de trabas y otros que pueden y no quieren.
La JEFA estuvo hace años durante un verano en Oruro, la provincia más pobre de Bolivia, y allí estuvo dando clases a niños de la zona y muchos de ellos recorrían a pie diariamente casi 40 kilómetros, 20 de ida y 20 de vuelta, para poder ir al colegio.