La pura realidad de la DGT"
Actualizado (06-12-2008): Hoy ha anunciado la DGT que sancionará con 6.000 euros a los conductores que lleven instalado un antiradar en su vehículo y con 30.000 euros a los talleres que los instalen. Por eso creo necesario reflotar este hilo, para concienciar a muchos usuarios de la carretera que este tipo de aparatos no sólo son legales en muchos países (algunos de la propia UE) sino que reducen en gran medida la siniestralidad en quiénes dan uso de ellos.
Aquí la única realidad es que hoy en día el Gobierno ha perdido cerca de un 60% en recaudación por radares y necesitan buscar nuevas vías para paliar esa falta de ingresos. Es intolerable, y esta política totalmente fascista de Pere Navarro debería estar condenada por cualquiera que tenga dos dedos de frente. Algo hay que hacer, porque sino acabaremos pagando hasta por respirar.
Antes de nada, agradecer al equipo de
www.todoradares.com y en especial a Carlos996 por el fantástico trabajo que han realizado y que veremos a continuación.
Espero que sirva para que algunos abran un poquito los ojos y vean la cruda realidad de la DGT.
Como excepción, os recomiendo que por una vez hagáis un esfuerzo y lo leáis todo. He separado el redacto original para que sea más pausable y seguramente más ameno.
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MANIFIESTO
El uso de detectores no es para poder hacer una conducción temeraria al volante, y de hecho no sirven para ese propósito. Sino que su utilidad es para que el conductor medio tenga una manera de evitar ser victima de estas medidas recaudatorias y políticas, llamados radares de tráfico o cinemómetros que en realidad nada tienen que ver con la seguridad vial, como veremos mas adelante.
Se trata de poder conducir a una velocidad adecuada a las condiciones de la vía, el vehículo y el conductor, sin tener la ansiedad y distracción al volante que suponen los radares de tráfico, además del peligro para el permiso de conducción de cualquier conductor.
Hay dos términos que hay que separar y tener claros ya que la DGT los mezcla para sus propósitos, y estos son los de la velocidad excesiva y el exceso de velocidad. La velocidad excesiva o inapropiada es aquella que es inadecuada para la vía en la que circulemos por la peligrosidad que conlleva dependiendo de los diversos factores circunstanciales, como puede ser condiciones meteorológicas, condiciones del tráfico, características del vehículo, condiciones propias del conductor, etc. El exceso de velocidad es aquél que simplemente excede los limites de velocidad numéricos artificiales impuestos para tal vía por la autoridad, sea inapropiada o no esa velocidad.
Son pues dos términos muy distintos. De manera que, circular a 145km/h por una recta de autopista, un día de sol y con poco tráfico seria tipificado como velocidad excesiva en este país, pero no sería una velocidad excesiva. Sin embargo, circular de noche por una carretera secundaria bajo la lluvia al limite de lo que marcan las señales de la calzada no sería exceso de velocidad pero si excesiva, lo mismo que circular a 50km/h por una calle urbana franqueada a ambos lados por coches que obstaculizan la visibilidad de la acera cerca de un colegio un día de semana. Y de estos ejemplos, ¿donde encontraremos el radar? En la recta de autopista, multando indiscriminadamente a cualquiera que sobrepase el límite no especifico impuesto por ellos.
La importancia de esto radica en que la velocidad excesiva es una de las causas importantes de accidentes, pero el hecho de ir por encima de los límites no lo es, de hecho es de las menos importantes. Pues bien, los radares de trafico solo multan el ir por encima de los limites, algo que por otro lado esta generalizado en la población por sentido común, pero sin embargo los radares no influyen sobre la velocidad inapropiada, que es la verdaderamente peligrosa y causante de los accidentes en los que la velocidad es un factor. Para eso se necesita una vigilancia inteligente con medios humanos, patrullas de paisano, controles, etc. Sin embargo el termino de velocidad excesiva se usa por parte de los “interesados” en los radares indistintamente con velocidad excesiva para justificarlos.
Así cuando se dice que la causa del accidente fue la velocidad, no se dice si fue un borracho que iba demasiado rápido en una curva para sus facultades e invadió el carril contrario, o que el coche con neumáticos desgastados hizo aquaplanning sobre un charco circulando a 120km/h por autopista. Dos ejemplos en los que el radar no influye.
Claro, la velocidad es siempre un factor en el accidente, porque un coche que no esta en movimiento es difícil que tenga un accidente, y se convierte en una excusa fácil. Pero el exceder los limites marcados de velocidad en si, no es en realidad siempre la causa. Es el ir demasiado rápido para una curva en mojado aunque estés por debajo del limite, es distraerse mientras el coche lleva velocidad y recorre una cierta distancia sin control, es el quedarse dormido al volante mientras el coche circula a velocidad de autopista, es el llevar una velocidad inapropiada por estar ebrio en la que cualquier velocidad superior a 0 seria inapropiada, el ir en un vehículo de características especiales a la velocidad de los demás turismos de la carretera, el distraerse por estar en una carretera al lado de casa yendo a por el periódico, etc. Estos son algunas de las causas más comunes de accidentes y la velocidad esta presente en cada uno de ellos pero sin embargo dentro de los límites de la vía, o si es por encima de los límites, este es solo concomitante, no la causa, el conductor ebrio es un peligro por encima de los límites y por debajo de ellos.
El problema es que no hay "una" velocidad adecuada para todos los casos, cuanto mas lento vayamos por las carreteras se puede pensar que habrían menos accidentes (lo cual solo seria cierto si lo llevamos a limites ridículos) pero con el consiguiente coste económico para el país, el coste de calidad de vida para sus ciudadanos, y el perjuicio en el transporte y comunicaciones del país.
Los radares multan indiscriminadamente a los vehículos que circulan por encima de los límites arbitrarios de la vía pero no asisten a los accidentados, no detienen a los que conducen borrachos, a los que conducen sin carnet o seguro, no controlan las distracciones, el estado de los vehículos, o detienen los comportamientos temerarios como adelantamientos inapropiados, no controlan la conducción a velocidad inapropiada que se de por debajo de los limites de la vía como por condiciones meteorológicas, trafico, obras, etc. Y así sigue la lista. Para eso hace falta dedicar los recursos a más patrullas humanas que si persiguen las causas reales de los accidentes y asisten a los conductores en necesidad, y gastar recursos para dotarlos de mejores medios que los actuales para realizar esas tareas tan importantes. Y no desviar esos recursos humanos y económicos hacia radares de control de velocidad en las rectas. Gastándose el dinero en radares y teniendo a las patrullas de la Guardia Civil ocupadas en operar radares en vez de asistir al conductor y vigilar por los comportamientos peligrosos. Por lo que no solo no son útiles sino que desvían los recursos de tareas más importantes.
Los radares no han mostrado reducir la siniestralidad . No solo no consiguen reducir la siniestralidad, sino según los resultados oficiales del informe del 2004 del Departamento de Transporte ingles (el país europeo donde existen mas radares) sobre las siniestralidad, demostró que en los condados donde instalaron radares, los accidentes subieron, y solo en los condados donde no instalaron radares han bajado los accidentes (1). Ante la situación tan insostenible de acoso al conductor medio debido a los miles de radares que se han instalado, y este tipo de datos se esta formando una corriente de opinión muy desencantada con la política basada en radares, con incluso manifestaciones publicas.
Los radares son Armas de "distracción" masiva , y es que los conductores ante un radar de trafico están mas pendientes del velocímetro que de su entrono y trafico. La sospecha constante de un radar desvía la atención del conductor, que debería estar al 100% en conducir y el trafico de su alrededor, y no en estar vigilando por los radares en cada coche, arcén o arbusto. Porque aunque uno planee respetar los límites de velocidad, un simple despiste lo tiene cualquiera si no esta pendiente constantemente del valor numérico del velocímetro y los radares, en vez de adecuar la velocidad a la vía y tráfico. En vez de depender de simple radares automatizados, hay que basarse en una vigilancia inteligente enfocada a los tipos de conducción peligrosa que si causan los accidentes, aunque no sea tan rentable como los radares para las arcas del estado.
Los usuarios de detectores de radar todos coinciden en lo mismo, su conducción es mas segura y relajada desde que usan el detector, debido a que pueden concentrarse mejor en la propia conducción y no el los radares que pueblan nuestras carreteras. Por no decir del riesgo que supone para aquellos profesionales que necesitan del vehículo para poder trabajar, solo porque debido al alto kilometraje que hacen al año estén más expuestos ser multados más veces en cualquier momento o descuido, y en cuyo caso la retirada del carnet supondría algo tan grave como el no poder trabajar, solo porque lo diga un cinemómetro que se basa en algo tan abstracto como una limitación de velocidad totalmente arbitraria.
Se han hecho dos estudios sobre las diferencias de siniestralidad entre usuarios de detectores de radar y no usuarios y se ha encontrado que los usuarios tenían una menor siniestralidad. El mas conocido es el Mori poll de 2001, de la prestigiosa agencia independiente británica Mori. Este estudio dedicado a estudiar los hábitos, comportamientos y siniestralidad de los usuarios de detectores de radar ingleses y los que no, concluyo que conductores que usan detectores de radar tienen una menor siniestralidad haciendo un 50% mas de kilometraje sin tener ningún accidente, y además se encontró que prestan mas atención a la velocidad que llevan según las circunstancias que los conductores que no usaban detectores de radar. Y en EE.UU. se hizo otro estudio anterior con similares resultados.
En GB y mayoría de estados de los EE.UU. los detectores son legales, pero en España acaban de modificar la legislación para categorizar su uso (que no compra/venta o posesión, esto es legal) como falta grave, equiparándolo así con faltas como adelantamientos prohibidos o conducción negligente. Normalmente las faltas graves se reservan a aquellas que suponen un riesgo para la circulación, ¿cual es la razón para equiparar ahora el uso de detectores con este tipo de faltas? Creo que todos sabemos la respuesta.
Otro ejemplo claro de que los radares no están colocados donde más falta hacen, sino donde mejor pueden multar y recaudar, es que estamos hartos de ver que los radares en España están colocados principalmente en rectas seguras con visibilidad y no en los puntos negros. Y así lo demuestra la AEA (Automovilistas Europeos Asociados) que estudió la localización de los nuevos radares de tráfico contrastándola con la siniestralidad en esos sitios, según los datos del propio Ministerio de Fomento. Los resultados fueron que se encontraron que “En cerca del 70 por ciento de los puntos elegidos no se ha producido ningún accidente mortal; en la mitad de ellos, ni siquiera se ha registrado más de un siniestro al año” y ninguno ha sido colocado en un punto negro (2).
El último estudio (2004) de DGT sobre la siniestralidad demuestra que el 76% de las muertes ocurren en carreteras secundarias o interurbanas, y solo un 24% en autopistas y autovías (3), sin embargo estos 37 nuevos radares se han colocado en la red principal de autopistas/autovías. Esto no tiene excusa posible, los datos son rotundamente claros respecto a la intención de estas maquinas, la recaudación.
Y no solo eso sino que, esta explícitamente prohibido detenerse en el arcén de una autovía/autopista a no ser que fuera por causa mayor (avería, etc.) debido al peligro que entraña para la circulación ocupar el arcén. Y en caso de que no nos quede mas remedio, habrá que señalizarlo debidamente con los triángulos reglamentarios para reducir el riesgo. Pues bien, los coches con radares instalados los colocan en el arcén, ocupándolo, en coches camuflados sin señalización alguna y además sin los triángulos de señalización. O colocan los trípodes sin señalización alguna en el arcén con el coche no muy lejos. ¿En que quedamos? ¿Es un riesgo para la seguridad vial y por eso se prohíbe, o es más importante recaudar? Es otro ejemplo claro de la hipocresía y de que tiene mas importancia para ellos, multar o la seguridad vial.
Incluso el propio objetivo de la multa de radar, la disuasión, se ha pervertido para este fin.
Ya ni te paran en el momento para notificarte la infracción. Solo interesa recaudar y para facilitarlo cambiaron la ley a ese efecto. Ahora pueden tramitar muchas denuncias mas por hora, pero la multa deja de ser disuasoria, la cual se supone que sea su principal intención, pero si la notificación te llega hasta 3 meses mas tarde, pierde ese efecto. ¿Cual es su prioridad, disuadir más o recaudar más?
Un aspecto muy importante que mucha gente ignora son las recaudaciones tan astronómicas que pueden llegar a conseguir los radares , que significan un caramelo demasiado apetitoso no solo para los "políticos" que dirigen la DGT y para las arcas de los ayuntamientos locales, sino también para las compañías privadas que los fabrican, instalan, mantienen y llevan su funcionamiento.
Esa fuente de dinero no revierte en la seguridad vial, no revierte en mejorar las carreteras por ejemplo, o dotar a la DGT de mejores medios, sino que crean unos intereses económicos que no están al servicio del ciudadano, mas bien al negocio que suponen los radares de velocidad y sus beneficiarios.
Los radares de tráfico son un negocio . Por poner un ejemplo: en EEUU hay un tipo de radar que se coloca en los semáforos de manera que si un conductor se salta una luz roja, le saca una foto y le envía una multa por correo. Pues bien, una medida como esta, que nos parece a todos a primera vista positiva ya que saltarse una luz roja es una temeridad de enorme gravedad, no lo es tanto, las cosas no son tan simples. Resulta que se encontró que en los semáforos donde se habían colocado estos radares, las empresas responsables de su funcionamiento les había acortado el tiempo de duración de la luz ámbar a la mitad de lo normal, y con esto coger desprevenidos a los