No me malinterpreten Vds, yo también tengo una bici, pero no peco de idiota. La anécdota es doble. Por un lado imaginad un memo con una bici plegable y un sombrerito de paja que va por la acera. Hasta ahi bien. Bueno pues cual sería mi sorpresa cuando el personaje de marras, al que había visualizado por el rabillo del ojo se lanza a un paso de peatones, invocando un derecho divino de paso que no le asiste por cierto (hasta donde llega mi conocimiento del Código de circulación un señor en una bici no tiene preferencia en un paso cebra salvo que esté especialmente señalizado como mixto peatón/bici) y de paso a las leyes de la física, como si un vehículo de mas de 2.000 Kg pudiera frenar en un metro vaya a la velocidad que vaya. Pues nada, no lo atropello por que Dios existe y lo consigo esquivar. Ni me bajo, el amigo del gorrito de paja puesto de pié al lado de la bici es como un armario de 3 puertas y está en medio del paso de peatones ya apeado de la bici ciscandose en mis muertos como poco. Como para bajarse y contestar que encima seguro que el hijo de su madre es cinturón negro de Kung fú o algo mas dramático. Hace mucho tiempo aprendí que en un lance de tráfico no hay que hacer nada mas que verificar que no ha pasado nada y si es así pirarse.
Bueno pues si eso era poco el de hoy ha rematado la faena idiota-ciclista. Imaginad (segunda parte) las 12 de la mañana. Carretera estrecha sin arcenes, calor de pronóstico reservado, individuo en bici uniformado con de-todo, maiyó púrpura, fajin, dorsal, mochillla pal agua, bici de 6.000 o 7.000 moniatos de carbono activado con pegatinas de esas que ya hacen ver que es una bici de alto copete. Atasco monumental, imposible adelantar la bici sin liarla parda. LLego a su altura y veo un caballero que perfectamente podría ser yo, y no lo digo por alto o guapo o en buena forma, es un señor de mas de 50 tacos, bastante lejos del tipazo ciclista (musculosillo, delgado y enjuto) mas bien carnoso y fondón va sudando la gota gorda Cuando lo estoy rebasando dejando mis buenos 2 metros da un bandazo y por un momento creo que le la lia bien liada. Esta vez hay suerte, se recompone y se arrima a la linea derecha. Pienso ¿pero es que nos hemos vuelto todos maharas? ¿que puede empujar a una persona ha hacer una tontería tan grande? uno tiene que ser consciente de dos cosas, por un lado de las propias limitaciones, por otro de cuando esta siendo un incordio y además jugandose la vida. Parece que hemos perdido la capacidad de ver ambas cosas, al final el sentido común es el menos común de los sentidos.
Hasta el próximo idota con una bici. No, no voy a ser yo, ni tengo maiyó púrpura, mi bici es una plegable de 200 euros y en la vida me metería a las 12 de la mañana un martes por una carretera supertransitada con este calor. Caballeros y señoras, seamos coherentes por favor.
Bueno pues si eso era poco el de hoy ha rematado la faena idiota-ciclista. Imaginad (segunda parte) las 12 de la mañana. Carretera estrecha sin arcenes, calor de pronóstico reservado, individuo en bici uniformado con de-todo, maiyó púrpura, fajin, dorsal, mochillla pal agua, bici de 6.000 o 7.000 moniatos de carbono activado con pegatinas de esas que ya hacen ver que es una bici de alto copete. Atasco monumental, imposible adelantar la bici sin liarla parda. LLego a su altura y veo un caballero que perfectamente podría ser yo, y no lo digo por alto o guapo o en buena forma, es un señor de mas de 50 tacos, bastante lejos del tipazo ciclista (musculosillo, delgado y enjuto) mas bien carnoso y fondón va sudando la gota gorda Cuando lo estoy rebasando dejando mis buenos 2 metros da un bandazo y por un momento creo que le la lia bien liada. Esta vez hay suerte, se recompone y se arrima a la linea derecha. Pienso ¿pero es que nos hemos vuelto todos maharas? ¿que puede empujar a una persona ha hacer una tontería tan grande? uno tiene que ser consciente de dos cosas, por un lado de las propias limitaciones, por otro de cuando esta siendo un incordio y además jugandose la vida. Parece que hemos perdido la capacidad de ver ambas cosas, al final el sentido común es el menos común de los sentidos.
Hasta el próximo idota con una bici. No, no voy a ser yo, ni tengo maiyó púrpura, mi bici es una plegable de 200 euros y en la vida me metería a las 12 de la mañana un martes por una carretera supertransitada con este calor. Caballeros y señoras, seamos coherentes por favor.