Esta mañana he estado en el funeral de un chaval de 16 años que se mató en accidente de coche hace unos días. Dos jóvenes, hasta las trancas de alcohol, cogen su coche sin seguro a las 6 de la mañana y se empotran contra un muro a los pocos metros. Sin cinturón de seguridad.
Más allá de la tristeza del hecho y de lo doloroso que pueda ser, me surgen una serie de reflexiones, todas ellas relativas a la educación (o a la falta de educación), y me dan escalofríos. Ni siquiera hace falta comentar cómo está la familia, verdad?
¿qué estamos haciendo mal? Imagino que muchas cosas. Venimos de la cultura de la irresponsabilidad, del “no pasa nada”, y de las demostraciones gratuitas de “a ver quién la tiene más grande”. Tenemos la “machada” tan metida en el tuétano, que no somos capaces de ver más allá de nuestras narices.
A mí me duele que en pleno siglo XXI sigan ocurriendo este tipo de accidentes… de los que sólo se puede decir que “se lo buscaron”, y eso intentando ser respetuosos con las víctimas. Es tristísimo que aún haya gente defendiendo la compatibilidad alcohol/coche. Es demencial que aún haya gente que no se pone el cinturón porque se siente inmune, indestructible y sobrehumana. Es tremendo que haya auténticos imbéciles que no alcanzan a ver la importancia de llevar un seguro en el coche (aparte de su obligatoriedad legal, por supuesto), aunque sólo sea por egoísmo en caso de porrazo.
Tenemos que asumir de una vez por todas que coger un coche es algo que entraña peligros. Siempre habrá accidentes inevitables y víctimas necesarias. Nadie puede prever un accidente por fallo mecánico en un vehículo escrupulosamente conservado. Pero es terrible que sigamos teniendo accidentes evitables por nuestra absoluta incompetencia como seres humanos.
Si esos chicos hubieran sido educados desde pequeños con conciencia clara de los peligros del alcohol, habrían cogido el coche? Si aún así, ocurre un accidente y llevan el cinturón, se habrían matado? Si alguien hubiera impedido que circularan sin seguro, estaríamos ahora ante un caso de responsabilidad civil (incluso penal) como el que tenemos entre manos?
Muchas preguntas sin respuesta fija. Pero estoy seguro de que con más educación, habría menos accidentes.
Y el alcohol al volante, mata. Vamos a ir terminando con el españolísimo “yo controlo”, y el no menos patrio “a mí no me afecta”. Sé que es una inercia cultural que tenemos, como los toros, pero igual convenía pararse a reflexionar un poquito.
Las cifras de muertos bajarían drásticamente… y sin prohibir nada, sólo con sentido común.
En fin, perdonad el tocho, pero estas demostraciones de borreguismo nacional me enferman.
A ver quién se lo explica a la familia del muchacho…
Más allá de la tristeza del hecho y de lo doloroso que pueda ser, me surgen una serie de reflexiones, todas ellas relativas a la educación (o a la falta de educación), y me dan escalofríos. Ni siquiera hace falta comentar cómo está la familia, verdad?
¿qué estamos haciendo mal? Imagino que muchas cosas. Venimos de la cultura de la irresponsabilidad, del “no pasa nada”, y de las demostraciones gratuitas de “a ver quién la tiene más grande”. Tenemos la “machada” tan metida en el tuétano, que no somos capaces de ver más allá de nuestras narices.
A mí me duele que en pleno siglo XXI sigan ocurriendo este tipo de accidentes… de los que sólo se puede decir que “se lo buscaron”, y eso intentando ser respetuosos con las víctimas. Es tristísimo que aún haya gente defendiendo la compatibilidad alcohol/coche. Es demencial que aún haya gente que no se pone el cinturón porque se siente inmune, indestructible y sobrehumana. Es tremendo que haya auténticos imbéciles que no alcanzan a ver la importancia de llevar un seguro en el coche (aparte de su obligatoriedad legal, por supuesto), aunque sólo sea por egoísmo en caso de porrazo.
Tenemos que asumir de una vez por todas que coger un coche es algo que entraña peligros. Siempre habrá accidentes inevitables y víctimas necesarias. Nadie puede prever un accidente por fallo mecánico en un vehículo escrupulosamente conservado. Pero es terrible que sigamos teniendo accidentes evitables por nuestra absoluta incompetencia como seres humanos.
Si esos chicos hubieran sido educados desde pequeños con conciencia clara de los peligros del alcohol, habrían cogido el coche? Si aún así, ocurre un accidente y llevan el cinturón, se habrían matado? Si alguien hubiera impedido que circularan sin seguro, estaríamos ahora ante un caso de responsabilidad civil (incluso penal) como el que tenemos entre manos?
Muchas preguntas sin respuesta fija. Pero estoy seguro de que con más educación, habría menos accidentes.
Y el alcohol al volante, mata. Vamos a ir terminando con el españolísimo “yo controlo”, y el no menos patrio “a mí no me afecta”. Sé que es una inercia cultural que tenemos, como los toros, pero igual convenía pararse a reflexionar un poquito.
Las cifras de muertos bajarían drásticamente… y sin prohibir nada, sólo con sentido común.
En fin, perdonad el tocho, pero estas demostraciones de borreguismo nacional me enferman.
A ver quién se lo explica a la familia del muchacho…